El método
Un enfoque breve, práctico y orientado a soluciones
No se trata solo de hablar de lo que te ocurre, sino de trabajar activamente para que no vuelva a repetirse de la misma manera.
Cada persona llega a terapia con una historia distinta, pero el enfoque de trabajo parte de una idea común: la solución está en ti, y mi función es ayudarte a encontrarla. Esto significa que la terapia no busca únicamente que entiendas de dónde viene tu malestar, sino que salgas de cada sesión con algo concreto sobre lo que trabajar.
Es un enfoque breve y orientado a soluciones: nos centramos en el presente y en el futuro que quieres construir, sin dejar de atender, cuando es necesario, aquello del pasado que ayuda a entender el problema actual. El foco está en qué puedes hacer de forma distinta para que la dificultad que te trae a consulta deje de repetirse.
Un compromiso mutuo
La terapia funciona como un trabajo conjunto. Yo aporto mi criterio profesional, herramientas y acompañamiento; tú aportas tu implicación activa entre sesiones. Ese compromiso mutuo es lo que hace que el proceso avance con sentido.
El objetivo: tu autonomía
El punto de llegada de cualquier proceso terapéutico que acompaño es tu autonomía personal: que ganes seguridad en ti mism@, libertad para decidir sin que el problema decida por ti, y coherencia entre lo que sientes, piensas y haces. No se trata de depender de la terapia de forma indefinida, sino de salir de ella con recursos propios.
Es importante ser honesta desde el principio: los cambios reales requieren tiempo y son graduales. No existen fórmulas mágicas ni plazos garantizados, y cualquier proceso serio respeta ese ritmo.
Cómo se traduce esto en la práctica
Entender qué te ocupa
Empezamos por escuchar, sin prisa, qué te trae a consulta: cómo se manifiesta, cuándo aparece y qué has intentado hasta ahora.
Poner el foco en lo concreto
En lugar de quedarnos solo en el análisis, trabajamos qué puedes hacer de forma distinta para que el problema tenga cada vez menos espacio en tu vida.
Construir herramientas propias
El objetivo no es depender de la terapia, sino que desarrolles recursos que te sirvan por ti mism@, dentro y fuera de la consulta.
Ganar autonomía
El punto de llegada es tu propia seguridad: libertad para decidir y coherencia entre lo que piensas, sientes y haces.
Da el primer paso cuando estés list@
Escríbeme y hablamos sobre tu situación, sin compromiso. Decides tú el ritmo.