Sandra Gómez Villacastín, Psicóloga en Barcelona
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Duelo

El duelo es la respuesta natural a una pérdida importante. No es una enfermedad ni algo que haya que "solucionar" en un plazo determinado: es un proceso que cada persona atraviesa a su manera. La terapia no viene a acelerarlo ni a evitarte el dolor, sino a acompañarte mientras lo recorres, especialmente cuando sientes que te has quedado en un punto del que no consigues moverte.

Qué entendemos por duelo

Llamamos duelo al proceso de adaptación que sigue a una pérdida significativa. Lo más habitual es asociarlo a la muerte de un ser querido, pero también aparece ante otras pérdidas: una separación, la pérdida de un empleo o de un proyecto vital, un diagnóstico que cambia lo que esperabas de tu futuro, o el final de una etapa importante.

No sigue fases ordenadas ni tiene un final marcado en el calendario. Es habitual que aparezcan tristeza, rabia, culpa, alivio, confusión o incluso momentos de aparente normalidad, y que se alternen sin lógica aparente. Sentir varias de estas cosas a la vez, o sentirlas en un orden que no esperabas, no significa que lo estés haciendo mal.

Cuándo el duelo se complica

La mayoría de los duelos se elaboran sin necesidad de terapia, con el tiempo y con el apoyo del entorno cercano. Buscar ayuda profesional tiene sentido cuando el proceso se queda atascado: cuando pasa el tiempo y la intensidad no cede, cuando la vida cotidiana sigue detenida meses después, o cuando la pérdida se ha quedado sin poder ponerse en palabras.

También hay circunstancias que hacen el proceso más difícil por sí mismas: pérdidas repentinas o traumáticas, relaciones que quedaron con conflictos sin resolver, duelos que no se pudieron compartir o que el entorno no reconoce como legítimos, o varias pérdidas encadenadas en poco tiempo.

¿Cuándo puede ser el momento de consultar?

  • Cuando ha pasado un tiempo considerable y sientes que sigues exactamente en el mismo punto que al principio.
  • Si evitas de forma sistemática lugares, objetos o conversaciones relacionados con la pérdida, y esa evitación limita tu vida.
  • Cuando la culpa o el reproche hacia ti ocupan la mayor parte de lo que sientes.
  • Si tu entorno espera que "ya estés bien" y eso te lleva a esconder cómo estás realmente.
  • Cuando la pérdida ha afectado de forma sostenida a tu sueño, tu trabajo o tus relaciones.

Cómo trabajamos el duelo en terapia

  • Empezamos por dar espacio a la pérdida tal y como la vives tú, sin ordenarla en fases ni compararla con cómo "debería" ser.
  • Trabajamos aquello que mantiene el proceso detenido: conversaciones pendientes, culpa, reproches, o la sensación de que seguir adelante sería una traición.
  • El objetivo no es dejar de sentir la ausencia, sino que puedas sostenerla de una manera que te permita volver a habitar tu vida.

Preguntas frecuentes sobre el duelo

¿Cuánto dura un duelo?

No existe una duración normal ni un plazo que se pueda dar de antemano: depende de la pérdida, de la relación y de las circunstancias de cada persona. Lo que sí puede valorarse en consulta es si el proceso está avanzando o se ha quedado detenido.

¿Ir a terapia significa que llevo mal el duelo?

No. Pedir acompañamiento no es un signo de que estés haciéndolo mal; muchas personas acuden simplemente porque quieren un espacio propio para hablar de la pérdida sin cuidar la reacción de quien escucha.

¿Se puede hacer terapia de duelo online?

Sí. La modalidad online mantiene la misma estructura y seriedad profesional, y para algunas personas resulta más accesible en momentos en los que salir de casa cuesta especialmente.

¿Solo se hace terapia de duelo por un fallecimiento?

No. También se trabajan otras pérdidas significativas, como separaciones, pérdidas de empleo o proyectos vitales, o cambios que suponen renunciar a lo que esperabas de tu futuro.

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